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FOTOPROTECCIÓN

La radiación ultravioleta (RUV) causa diversos efectos en la piel de los seres humanos. Pequeñas dosis de radiación UV son beneficiosas y  esenciales para la producción de vitamina D. Sin embargo, una exposición prolongada a la radiación UV solar puede producir efectos agudos y crónicos en la salud de la piel, los ojos y el sistema inmunitario. Es uno de los mayores inductores y promotores de neoplasias cutáneas y puede además, provocar quemaduras, reacciones fotoalérgicas y fototóxicas, supresión inmunológica y enfermedades oculares como cataratas.

Desde comienzos de los años setenta se ha detectado en todo el mundo un incremento de la incidencia de cánceres de piel, debido principalmente al aumento de las actividades al aire libre y a los nuevos hábitos de tomar el sol. Los niños constituyen una población especialmente vulnerable ya que la exposición frecuente a la radiación UV y las quemaduras solares sufridas durante la infancia y la adolescencia constituyen un importante factor de riesgo de aparición de cáncer de piel. Teniendo en cuenta que el 50% de la radiación UV total  a la que se exponen los seres humanos durante su vida tiene lugar antes de los 18 años, es de vital importancia proteger  a los niños de estas radiaciones. Diversos estudios demuestran que el uso regular de fotoprotectores hasta los 18 años de edad puede reducir la incidencia de cáncer de piel no melanoma en hasta un 78%.

Las recomendaciones actuales de salud pública para protegernos del sol promueven no únicamente la utilización de filtros solares sino una serie de medidas de fotoprotección que incluyen: usar ropa y sombreros con protección solar, protegerse los ojos con gafas de sol, elegir siempre la sombra y reducir la exposición durante las horas de radiación más intensa teniendo en cuenta el índice ultravioleta, siendo especialmente importante proteger a los bebes y a los niños.

El índice ultravioleta (IUV) es una medida de la intensidad de la radiación ultravioleta que alcanza la superficie de la Tierra. La intensidad de la radiación UV (IUV) depende de:

-  La altura del sol: Cuanto más alto esté el sol en el cielo, más intensa es la radiación UV. Así, la intensidad de la radiación UV varía según la hora del día y la época del año.

 - La latitud: Cuanto más cerca del ecuador, más intensa es la radiación UV.

-  La nubosidad: La intensidad de la radiación UV es máxima cuando no hay nubes, pero puede ser alta incluso con nubes. La dispersión puede producir el mismo efecto que la reflexión por      diferentes superficies, aumentando la intensidad total de la radiación UV.

-  La altitud: A mayor altitud la atmósfera es más delgada y absorbe una menor proporción de radiación UV. Con cada 1000 metros de incremento de la altitud, la intensidad de la radiación UV aumenta en un 10 a 12%.

-  El ozono: absorbe parte de la radiación UV que podría alcanzar la superficie terrestre. La concentración de ozono varía a lo largo del año e incluso del día 

-  La reflexión por el suelo: Diferentes tipos de superficies reflejan o dispersan la radiación UV en diversa medida; por ejemplo, la nieve reciente puede reflejar hasta un 80% de la radiación UV; la arena seca de la playa, alrededor de un 15%, y la espuma del agua del mar, alrededor de un 25%. 

El índice ultravioleta fue introducido por científicos de Environment Canada en 1992. A Canadá le siguieron varios países que introdujeron sus propios índices. En la actualidad, existe un índice ultravioleta estándar de la Organización Mundial de la Salud en colaboración con la Organización Meteorológica Mundial, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la Comisión Internacional para la Protección frente a Radiaciones No Ionizantes. No sólo estandariza los métodos de cálculo del índice sino también un código de colores y gráficos para ofrecer la información al público.

 

En la siguiente figura podemos ver algunas medidas que debemos tomar en función del valor del UVI.

 

En España el UVI se mide de forma continua con radiómetros de UV en banda ancha en más de veinte estaciones de la Red Radiométrica Nacional de la AEMET, así como por los espectrofotómetros Brewer de la AEMET situados en A Coruña, Zaragoza, Madrid, Murcia, Izaña y Santa Cruz de Tenerife. Valores máximos de UVI entre 9 y 11 son comunes en la Península al mediodía de los días despejados de verano y UVI incluso mayores se observan en Canarias. Valores instantáneos muy altos se observan en algunas estaciones en presencia de nubes. En zonas montañosas el UVI puede presentar valores muy elevados.

MEDIDAS DE PROTECCIÓN

FILTROS SOLARES

Cuando la luz solar atraviesa la atmósfera, el ozono, el vapor de agua, el oxígeno y el dióxido de carbono absorben toda la radiación UVC y aproximadamente el 90% de la radiación UVB. La atmósfera absorbe la radiación UVA en menor medida. En consecuencia, la radiación UV que alcanza la superficie terrestre se compone en su mayor parte de rayos UVA, con una pequeña parte de rayos UVB.

Mecanismo de acción

Los filtros solares son sustancias, que cuando son incorporadas en formulaciones adecuadas, reducen los efectos de la RUV sobre la piel, a través de la absorción, reflexión o dispersión de la luz incidente4.

El factor de protección solar (FPS) se refiere a la capacidad de prevenir el eritema inducido por la radiación UVB.

En condiciones ideales, los filtros con FPS 8  absorben el 87,5% de las RUV-B, aquellos con FPS 16 el 93.6%, los que tienen un FPS 30 un 96.7% y los de un FPS 50 un 98%. Como se observa hay poca ventaja en el uso de filtros con FPS mayores de 30 en personas normales además que aumenta el costo y el riesgo de reacciones alérgicas.

En cuanto a la radiación UVA existen evidencias que demuestran que ésta también produce efectos importantes a largo plazo en el organismo. La RUV-A está asociada con el envejecimiento de la piel, con el desencadenamiento de reacciones alérgicas al sol, además de tener un probable papel en la génesis del melanoma6. Por ello en la actualidad la mayoría filtros solares son de amplio espectro y son eficaces tanto en longitudes de RUV-B como de la RUV-A.

Tipos de filtros solares:

-FILTROS QUÍMICOS: estos filtros cuando son aplicados en la superficie de la piel, penetran en ella y absorben la RUV y por reacción fotoquímica, disminuyen sus niveles energéticos volviéndola menos dañina para las estructuras celulares. Se suelen combinar varios para garantizar un efecto más amplio. No se recomienda su uso en bebés menores de un año.

-FILTROS FÍSICOS O MINERALES: son sustancias opacas que, por el tamaño de sus partículas, actúan por reflexión, absorción y dispersión de la luz, minimizando los efectos de la radiación solar. Son fotoestables, seguros y, al contrario de los filtros químicos, no suelen inducir reacciones de hipersensibilidad, siendo los más adecuados para los niños y también para adultos con problemas alérgicos. El más adecuado cosméticamente es el dióxido de titanio.

El filtro elegido debe aplicarse 20 minutos antes de la exposición solar y son necesarias re-aplicaciones cada dos horas y después de estar en el agua. Cuando un filtro es aplicado antes de la exposición solar y después reaplicado, hay un aumento de la uniformidad de la película formada y un incremento en la protección de dos a tres veces con relación a la primera aplicación. La cantidad del protector aplicada suele ser inferior a la necesaria por lo que se debe aplicar generosamente y sin olvidar áreas como las orejas, la nuca y el dorso de los pies, así como los labios, aunque en esta última zona es preferible el uso de productos específicos por el sabor de los mismos.

Se recomienda evitar el uso de protectores solares en niños menores de 6 meses aunque cuando la protección física fuera imposible, su uso el rostro y en el dorso de las manos podría estar justificado.

Deben evitarse también en todas las edades fórmulas que contengan perfumes y colorantes porque aumentan los riesgos de sensibilización.  

Y sin olvidar que Las cremas de protección solar no deben utilizarse para aumentar el tiempo de exposición al sol, sino para aumentar la protección cuando la exposición es inevitable.

 

TEJIDOS CON PROTECCIÓN SOLAR

Dentro de las medidas recomendadas de fotoprotección se encuentra la utilización de prendas adecuadas y sombreros con factor de protección solar que protejan la cara, lo ojos y el cuello.

Los tejidos con protección solar ofrecen incluso mejor protección que los filtros solares y lo óptimo es combinarlos. El grado de protección solar de un tejido va a depender del material utilizado, de su forma de fabricación y del color del mismo. Durante el proceso de fabricación de un tejido con protección solar se evitan los huecos que quedan normalmente mediante una confección habitual. En cuanto al color, cuánto más oscuro es el tinte mayor protección, porque los pigmentos oscuros absorben más radiación UV.

En los tejidos la protección ultravioleta se indica como en los filtros solares como FPS. El FPS de un tejido debe medirse según el UV Standard 801 que desde 1998 es el mejor test existente ya que determina el FPS de una prenda no únicamente cuando está nueva sino después de muchos usos y lavados, ya que algunos tejidos con el uso disminuyen drásticamente  su FPS hasta incluso desaparecer.

Al elegir el tipo de protección solar textil se tiene que tener en cuenta la intensidad de la radiación medida como Índice UV solar (IUV), así como el tipo de piel. En la siguiente tabla se dan unas recomendaciones, no se ha incluido los tipos de piel V y VI porque no se queman normalmente ya que corresponden a la piel morena y negra natural respectivamente.

 

A continuación se muestra en la tabla los minutos durante los  que existiría una protección intrínseca y el aumento de ese tiempo mediante textiles con diferentes FPS según el tipo de piel:

 

Es decir, en las pieles tipo I y II que son las que se queman siempre, un tejido con FPS 20 aumentaría la protección entre 1,6-6,6 horas y si el FPS es de 80 el tiempo de protección pasaría a ser de 6,6 a 24 horas aproximadamente dependiendo del tipo de piel.

Todos debemos protegernos pero tenemos una responsabilidad especial con los niños, así que debemos extremar la precaución con ellos y tomar una serie de medidas protectoras que incluyen consultar el UVI previsto en la Agencia Estatal de Metereología (AEMET), utilizar cremas con filtros solares físicos, utilizar prendas y sombreros con FPS, reducir la exposición durante las horas centrales del día y siempre buscar la sombra!

Bibliografía: 

-Índice UV solar mundial: guía práctica. Recomendación conjunta de: Organización mundial de la salud, Organización Meteorológica Mundial, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Comisión Internacional de Protección contra la Radiación no ionizante. 

-Cestari TF,Barzenski B, Nagatomi ARS.Fotoprotección en la infancia. Dermatol Pediatr Lat. 2008;6:1 40-45

 


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